En 1909 el inglés William Ramsay y en 1910 el francés George Claude, de forma indendiente, comenzaron a realizar experimentos para modificar el espectro monocromático de los gases raros y del mercurio para conseguir que las radiaciones de estos abarcaran toda la gama de colores perceptible por el ojo humano. El resultado de estas investigaciones fue lo que comúnmente denominamos neón

 

 

 

  

      La estructura básica del neón consiste en un tubo de vidrio, transparente o pintado con sales fluorescentes, que contiene un volumen muy pequeño de un gas raro, normalmente argón o neón, y que está cerrado en cada uno de sus extremos con un electrodo que actúan como conductores eléctricos de la corriente que le suministra un transformador. Cuando esta corriente atraviesa el tubo hace que las moléculas del gas intercambien electrones, provocando múltiples colisiones de éstas entre sí y contra las paredes del tubo de vidrio, lo que genera la luz brillante y consistente que llamamos neón

 

 

 

      Una de las líneas más emblemáticas de nuestra marca es la dedicada a los productos y equipos necesarios para la fabricación e instalación de rótulos y elementos decorativos de néon.

 

 

 

 

      Somos fabricantes de tubo pintado con sales fluorescentes y de electrodos, además de pioneros en España en el diseño y montaje de equipos de alto vacío especialmente pensados para la realización del proceso de vaciado y llenado con gas de elementos de neón, y disponemos de una amplia gama de todos los materiales necesarios para su instalación.

 

Si quieres saber más sobre el NEON descárgate nuestro INFORME BASICO

INFORME BASICO NEON
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EL NEON DEL SIGLO XXI

El uso del neón como reclamo luminoso tiene su origen en E.E.U.U. durante la primera mitad del siglo XX, donde alcanza su exponente máximo en la famosa ciudad de Las Vegas.

 

En la década de los 50 la industria de Hollywood se encarga de exportar esta imagen luminosa al resto del mundo y muy especialmente a una Europa sumida en la depresión, que ve en esta nueva tecnología una opción para sustituir el gris de posguerra por el brillo multicolor de la luz del neón.

 

En España el neón se ha utilizado para identificar locales comerciales y de ocio desde los años 50 hasta nuestros días, pero aquellas décadas doradas de los 60, 70 y 80 están ya muy lejanas y lo cierto es que desde los últimos años del siglo XX el neón ha ido cediendo terreno a nuevas tecnologías de iluminación, basadas en la eficiencia energética.

 

Aún así el neón no solo sigue conservando su espacio en nuestras calles con rótulos únicos y emblemáticos, sino que además ha encontrado nuevos campos de aplicación en el ámbito del arte y la decoración de interiores, y es aquí donde encontramos el neón del siglo XXI, más sutil, versátil y expresivo que aquel de antaño, que en muchas ocasiones ha quedado injustamente reducido a la imagen que lo asocia únicamente con el mundo del ocio nocturno.

 

Este nuevo neón es el que se ha convertido en visitante ya asiduo de ARCO, el neón que ha seducido a los arquitectos que han participado en los dos cursos impartidos por la escultora y sopladora de vidrio María José Gutiérrez www.onneon.com  en 2013 y 2014 en el marco incomparable del Jardín Botánico de Madrid, el neón que adquiere forma de la "mano" del arquitecto José Luis Rayos www.rayosanchez.com, o el neón take away que nos ofrece We Love Neon www.weloveneon.org para decorar nuestros hogares de una forma nueva y diferente.

 

Este es el nuevo neón del siglo XXI que desde Muro apoyamos y patrocinamos, porque creemos que el neón todavía tiene muchas perspectivas por descubrir y éste es el momento de explorarlas.